SANTIAGO.- Para el receptor Webster Rivas, los ajustes realizados por la gerencia y la vicepresidencia de béisbol pueden ser determinantes para que las Águilas Cibaeñas alcancen el campeonato que se les escapó la temporada pasada.
“El año pasado tuvimos una buena primera mitad, pero nos quedamos cortos. La gerencia trabajó en los pequeños huecos de la temporada anterior y confío en Dios en que este año nos dé resultados”, afirmó el veterano jugador.
Considerado uno de los receptores más experimentados de la LIDOM, Rivas destacó el talento joven presente en los entrenamientos.
“Hay muchos invitados y el grupo se ve muy bien. Hay brazos jóvenes de gran calidad. Nuestra labor es transmitirles la experiencia necesaria para llevar ese talento al terreno de juego”, expresó.
En el torneo pasado, Rivas participó en 27 partidos de serie regular y registró promedio de .254, producto de 18 hits en 78 turnos, incluidos siete dobles, su mayor cantidad en una temporada de LIDOM.
En la semifinal bateó para .400, al conectar dos hits en cinco turnos y remolcar dos carreras.
Además, demostró su versatilidad y disposición al desempeñarse no solo como receptor, sino también como bateador designado y emergente, de acuerdo con las necesidades del equipo.
Rivas, quien compartió la receptoría con J. C. Escarra, Carter Jensen, Eli Marrero y Julio Rodríguez, reiteró su total disposición ante las decisiones del dirigente Luis “Pipe” Urueta.
“Me siento muy cómodo con mi rol. Lo que Pipe decida hacer conmigo, lo acepto. Al final, no se trata de Rivas, sino de las Águilas Cibaeñas. Lo importante es que, cuando caiga el out 27, seamos nosotros los que celebremos”, concluyó.